Madrid rediseña la red interurbana: buses exprés, flota moderna y dos zonas tarifarias

Imagen de archivo de una parada de autobuses interurbanos de Madrid.
Imagen de archivo de una parada de autobuses interurbanos de Madrid.
Comunidad de Madrid
Imagen de archivo de una parada de autobuses interurbanos de Madrid.

La red autobuses interurbanos de la Comunidad de Madrid está a punto de cambiar. El Gobierno autonómico está dando las últimas pinceladas al nuevo mapa concesional para someterlo a consulta pública a lo largo de este mes de mayo. Este es un proyecto de gran envergadura y complejidad en el que el Consorcio Regional de Transportes (CRTM) lleva trabajando casi cuatro años. El objetivo es actualizar el actual, que fue aprobado en 2009 y que caduca el próximo 1 de diciembre, para adaptar la oferta de transporte público a la demanda actual y cubrir las necesidades de las más de 800.000 personas que se suben a estos buses cada día. 

Los usuarios, como los 179 ayuntamientos de la región, están muy atentos a cualquier cambio que pueda traer el nuevo planteamiento, del que también están pendientes las 36 empresas que actualmente tienen una concesión en vigor en la Comunidad y aquellas operadoras que quieren hacerse con una. El nuevo mapa concesional es un 'pastel' de al menos 6.000 millones de euros (a razón de unos 600 millones por cada uno de los 10 años en los que como mínimo estará en vigor) de cuyo reparto quieren participar muchos agentes de transporte de viajeros por carretera.

El gerente del Consorcio, Pablo Rodríguez Sardinero, compareció recientemente en la Asamblea de Madrid para informar a los grupos parlamentarios de cómo iban los trámites del nuevo mapa, que ya se ha hecho pensando en dos únicas zonas tarifarias: A y B. Esta es una de las promesas electorales con las que Isabel Díaz Ayuso concurrió a las urnas en mayo de 2023. La modificación de la estructura tarifaria actual no tiene, de momento, fecha de implantación, pero desde el Ejecutivo sí que se ha trasladado que es una iniciativa que aparece en la agenda de esta legislatura y el rediseño de las líneas interurbanas, a ser a diez años vista, necesariamente tiene que contemplar este posible cambio. 

En la Asamblea, Rodríguez no entró en detalles de los mapas concesionales porque aseguró que hay datos -como el número de líneas, el número de vehículos o los horarios- que no se pueden divulgar con anterioridad a la licitación para no incurrir en ninguna ilegalidad. Pero sí que explicó las líneas generales de los anteproyectos que han redactado para el mapa y dijo que ya están siendo estudiados por la Consejería de Economía, Hacienda y Empleo.

El máximo responsable del Consorcio detalló que para elaborar el nuevo mapa, tanto él como sus antecesores en el cargo y en la Consejería de Transportes, han mantenido más de un centenar de reuniones con diferentes organizaciones e instituciones interesadas en que se escuchara su opinión en el nuevo diseño: de ayuntamientos a asociaciones de consumidores pasando por sindicatos, entre otras. 

Para rediseñar la red de autobuses pública se han analizado todas las circunstancias de la demanda actual, que ha sufrido profundos cambios con respecto a la existente en 2009. Entonces, por ejemplo, no existían algunos desarrollos urbanísticos en los que ahora viven miles de personas ni había otros en proyecto, las grandes ciudades no tenían habilitadas zonas de bajas emisiones, los buses eléctricos o movidos por hidrógeno no estaban a la orden del día como hoy y el teletrabajo era residual, por citar solo algunas cosas que han cambiado en los últimos años y que han afectado al transporte. 

"Es un sistema de éxito que funciona y que ahora se mejora", destacó el gerente del Consorcio madrileño sobre la red. Rodríguez también presumió de que los autobuses interurbanos llegan a todos los municipios de la región y que atienden al 97% de su población, que ya supera los 6,6 millones de personas. El nuevo mapa concesional, según agregó, tendrá algunas mejoras con respecto al anterior, sobre todo gracias a los últimos avances tecnológicos. 

En este sentido, el responsable del Consorcio remarcó que el nuevo modelo pone en el centro al usuario de los autobuses ampliando los medios de pago con los que podrá comprar los billetes y también modificando recorridos o implantando líneas lanzadera o exprés para dotar de mayor eficiencia al servicio.

Las mejoras también se verán en los vehículos, que serán más modernos. Se mencionó a autobuses menos contaminantes y dotados con cámaras de seguridad o sistemas de ayuda a la conducción. Todo ello sin perder de vista la accesibilidad universal a los vehículos para lograr un sistema "flexible" capaz de llegar a los 300 millones de viajeros en 10 años.

Redactora '20minutos'

Estudié Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y conocí el oficio y el valor de la información local en 'Heraldo de Aragón'. Sigo aprendiendo cada día, ahora mientras escribo sobre la actualidad de la Comunidad de Madrid.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento